Contenido de este artículo
Salterio II Semana
Domingo II
Lunes II
Martes II
Miércoles II
Jueves II
Viernes II
Sábado II
Anexo
Todas las páginas

DOMINGO II         LAUDES

INVOCACIÓN INICIAL

V. Señor, ábreme los labios.

R. Y mi boca proclamará tu alabanza.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Invitatorio

Antífona: Pueblo del Señor, rebaño que Él guía, venid, adorémosle. Aleluya.

Salmo del invitatorio (23, 66, 94 o 99)*

 

Repetir antífona

HIMNO

Somos el pueblo de la Pascua,

Aleluya es nuestra canción,

Cristo nos trae la alegría;

levantemos el corazón.

El Señor ha vencido al mundo,

muerto en la cruz por nuestro amor,

resucitado de la muerte

y de la muerte vencedor.

Él ha venido a hacernos libres

con libertad de hijos de Dios,

Él desata nuestras cadenas;

alegraos en el Señor.

Sin conocerle muchos siguen

rutas de desesperación,

no han escuchado la noticia

de Jesucristo Redentor.

Misioneros de la alegría,

de la esperanza y del amor,

mensajeros del Evangelio,

somos testigos del Señor.

Gloria a Dios Padre, que nos hizo,

gloria a Dios Hijo Salvador,

gloria al Espíritu divino:

tres personas y un solo Dios. Amén.

Otro HIMNO

Cristo, el Señor,

como la primavera,

como una nueva aurora,

resucitó.

 

Cristo, nuestra Pascua,

es nuestro rescate,

nuestra salvación.

 

Es grano en la tierra,

muerto y florecido,

tierno pan de amor.

 

Se rompió el sepulcro,

se movió la roca,

y el fruto brotó.

 

Dueño de la muerte,

en el árbol grita

su resurrección.

 

Humilde en la tierra,

Señor de los cielos,

su cielo nos dio.

 

Ábranse de gozo

las puertas del Hombre,

que al hombre salvó.

 

Gloria para siempre

al Cordero humilde

que nos redimió. Amén.

 

SALMODIA

Antífona 1

Domingo II de Adviento: Tenemos en Sión una ciudad fuerte: el Salvador ha puesto en ella murallas y baluartes; abrid las puertas que con nosotros está Dios. Aleluya.

Domingo II después de Navidad: En las tinieblas brilla una luz, porque ha nacido el Salvador de todos los hombres. Aleluya.

Domingo II de Cuaresma:  La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es excelsa.

Domingo de Ramos: Una gran multitud de gente, que había venido a la fiesta, aclamaba al Señor: “Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.

Domingo VI de Pascua:  Este es el día en que actuó el Señor. Aleluya.

Domingo II del Ordinario: Bendito el que viene en nombre del Señor. Aleluya.

Salmo  117  ACCIÓN DE GRACIAS DESPUÉS DE LA VICTORIA

El pueblo de Dios ha de darle gracias por manifestar su poder en favor de sus escogidos. El está por encima de todos los poderes y de todos los pueblos y ha dado vida y victoria a su predilecto.

Jesús es la piedra que desechasteis vosotros,

los arquitectos, y que se ha convertido

en piedra angular. (Hch 4,11) 

 

Dad gracias al Señor porque es bueno,

porque es eterna su misericordia.

 

Diga la casa de  Israel:

eterna es su misericordia.

 

Diga la casa de  Aarón:

eterna es su misericordia.

 

Digan los fieles del Señor:

eterna es su misericordia.

 

En el peligro grité al Señor,

y me escuchó poniéndome a salvo.

 

El Señor está conmigo: no temo;

¿qué podrá hacerme el hombre?

El Señor está conmigo y me auxilia,

veré la derrota de mis adversarios.

 

Mejor es refugiarse en el Señor

que fiarse de los hombres,

mejor es refugiarse en el Señor

que fiarse de los jefes.

 

Todos los pueblos me rodeaban,

en el nombre del Señor los rechacé;

me rodeaban cerrando el cerco,

en el nombre del Señor los rechacé;

me rodeaban como avispas,

ardiendo como fuego en las zarzas,

en el nombre del  Señor los rechacé.

 

Empujaban y empujaban para derribarme,

pero el Señor me ayudó;

el Señor es mi fuerza y mi energía,

Él es mi salvación.

 

Escuchad : hay cantos de victoria

en las tiendas de los justos:

“La diestra del Señor es poderosa,

la diestra del Señor es excelsa,

la diestra del Señor es poderosa.”

 

No he de morir, viviré

para contar las hazañas del Señor.

Me castigó, me castigó el Señor,

pero no me entregó a la muerte.

 

Abridme las puertas del triunfo,

y entraré para dar gracias al Señor.

 

Esta es la puerta del Señor:

los vencedores entrarán por ella.

 

Te doy gracias porque me escuchaste

y fuiste mi salvación.

 

La piedra que desecharon los arquitectos

es ahora la piedra angular.

Es el Señor quien lo ha hecho,

ha sido un milagro patente.

 

Este es el día en que actuó el Señor:

sea nuestra alegría y nuestro  gozo.

Señor, danos la salvación;

Señor, danos prosperidad.

 

Bendito el que viene en nombre del Señor,

os bendecimos desde la casa del Señor;

el Señor es Dios: Él nos ilumina.

 

Ordenad una procesión con ramos

hasta los ángulos del altar.

 

Tú eres mi Dios, te doy gracias;

Dios mío, yo te ensalzo.

 

Dad gracias al Señor porque es bueno,

porque es eterna su misericordia.

 

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 1

Domingo II de Adviento: Tenemos en Sión una ciudad fuerte: el Salvador ha puesto en ella murallas y baluartes; abrid las puertas que con nosotros está Dios. Aleluya.

Domingo II después de Navidad: En las tinieblas brilla una luz, porque ha nacido el Salvador de todos los hombres. Aleluya.

Domingo II de Cuaresma:  La diestra del Señor es poderosa, la diestra del Señor es excelsa.

Domingo de Ramos: Una gran multitud de gente, que había venido a la fiesta, aclamaba al Señor: “Bendito el que viene en nombre del Señor. Hosanna en el cielo.

Domingo VI de Pascua:  Este es el día en que actuó el Señor. Aleluya.

Domingo II del Ordinario: Bendito el que viene en nombre del Señor. Aleluya.

Antífona 2

Domingo II de Adviento: Sedientos todos, acudid por agua; buscad al Señor mientras se le encuentra. Aleluya.

Domingo II después de Navidad: Ensalcemos con himnos al Señor, nuestro Dios, Aleluya.

Domingo II Cuaresma: Cantemos el himno de los tres jóvenes, que cantaban en el horno bendiciendo al Señor. Domingo de Ramos: Con los ángeles y los niños, cantemos al triunfador de la muerte:  “Hosanna en el cielo.”

Domingo VI de Pascua: Bendito eres en la bóveda del cielo: a ti, Señor, alabanza

por los siglos. Aleluya.

Domingo II del Ordinario: Cantemos un himno al Señor nuestro Dios. Aleluya.

Cánt. QUE LA CREACION ENTERA ALABE AL SEÑOR Dn 3, 52-57

Acosados por fuerzas contrarias, Daniel, la Iglesia, perseveran en la confesión de las maravillas de Dios; con quién Jesucristo - hijo de mujer - hoy reina glorioso por siempre

¡Bendito el Creador por siempre! (Rm 1,25)

 

Bendito eres, Señor, Dios de nuestros padres:

a ti gloria y alabanza por los siglos.

 

Bendito tu nombre, Santo y glorioso:

 a Él gloria y alabanza por los siglos.

 

Bendito eres en el templo de tu santa gloria:

a ti gloria y alabanza por los siglos.

 

Bendito eres sobre el trono de tu reino:

a ti gloria y alabanza por los siglos. 

 

Bendito eres tú, que sentado sobre querubines

sondeas los abismos:

a ti gloria y alabanza por los siglos.

 

Bendito eres en la bóveda del cielo:

a ti honor y alabanza por los siglos.

 

Criaturas todas del Señor, bendecid al Señor,

ensalzadlo con himnos por los siglos.

 

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 
Antífona 2

Domingo II de Adviento: Sedientos todos, acudid por agua; buscad al Señor mientras se le encuentra. Aleluya.

Domingo II después de Navidad: Ensalcemos con himnos al Señor, nuestro Dios, Aleluya

Domingo II Cuaresma: Cantemos el himno de los tres jóvenes, que cantaban en el horno bendiciendo al Señor.

Domingo de Ramos: Con los ángeles y los niños, cantemos al triunfador de la muerte:  “Hosanna en el cielo.”

Domingo VI de Pascua: Bendito eres en la bóveda del cielo: a ti, Señor, alabanza

por los siglos. Aleluya.

Domingo II del Ordinario: Cantemos un himno al Señor nuestro Dios. Aleluya.

Antífona 3

Domingo II de Adviento: Mirad: el Señor vendrá con  poder para iluminar los ojos de sus siervos. Aleluya.

Domingo II después de Navidad: El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande.

Domingo II de Cuaresma: Alabad al Señor en su fuerte firmamento.

Domingo de Ramos: Bendito el que viene en nombre del Señor. Paz en el cielo y gloria en lo alto.

Domingo VI de Pascua: Rendid homenaje a Dios, que está sentado en el trono, diciendo: «¡Amén. Aleluya!».

Domingo II del Ordinario: Alabad al Señor por su inmensa grandeza. Aleluya.

Salmo   150   ALABAD AL SEÑOR

Alabar al Señor por sus obras magníficas es nuestro gozo y la expresión de nuestro sentir frente a su realidad embargante.

 Salmodiad con el espíritu, salmodiad

con toda vuestra mente, es decir, glorificad

a Dios con el cuerpo y con el alma. (Hesiquio)

 

 Alabad al Señor en su templo,

alabadlo en su fuerte firmamento.

 

Alabadlo por sus obras magníficas,

alabadlo por su inmensa grandeza.

 

Alabadlo tocando trompetas,

alabadlo con arpas y cítaras,

 

alabadlo con tambores y danzas,

alabadlo con trompas y flautas,

 

alabadlo con platillos sonoros,

alabadlo con platillos vibrantes.

 

Todo ser que alienta, alabe al Señor.

 

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

Antífona 3

Domingo II de Adviento: Mirad: el Señor vendrá con  poder para iluminar los ojos de sus siervos. Aleluya.

Domingo II después de Navidad: El pueblo que caminaba en tinieblas vio una luz grande.

Domingo II de Cuaresma: Alabad al Señor en su fuerte firmamento.

Domingo de Ramos: Bendito el que viene en nombre del Señor. Paz en el cielo y gloria en lo alto.

Domingo VI de Pascua: Rendid homenaje a Dios, que está sentado en el trono, diciendo: «¡Amén. Aleluya!».

Domingo II del Ordinario: Alabad al Señor por su inmensa grandeza. Aleluya.

 

Tiempo ordinario

 

LECTURA BREVE      Ez. 36, 25-27

Derramaré sobre vosotros un agua pura que os purificará: de todas vuestras inmundicias e idolatrías os he de purificar; y os daré un corazón  nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Os infundiré mi espíritu, y haré que caminéis según mis preceptos, y que guardéis, y cumpláis mis mandatos.

 RESPONSORIO BREVE

V. Te damos gracias, ¡oh Dios!, invocando tu nombre.

R. Te damos gracias, ¡oh Dios!, invocando tu nombre.

V. Contando tus maravillas.

R. Invocando tu nombre.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R. Te damos gracias; ¡oh Dios!, invocando tu nombre.

 CANTICO EVANGELICO

 

Antífona laudes domingo _: (*)

(*) Varía según domingo y ciclo litúrgico

“Ir a ANEXO”

 

Benedictus       Lc 1, 68-79

EL MESÍAS Y SU PRECURSOR

Repetir antífona

PRECES

Demos gracias a nuestro Salvador, que ha venido al mundo para ser «Dios-con-nosotros», y digámosle confiadamente:

Cristo, Rey de la gloria, sé nuestra luz y nuestro gozo.

 

Señor Jesús, Sol que nace de lo alto y primicia de la resurrección futura,

—haz que, siguiéndote a ti, no vivamos nunca en sombra de muerte, sino que tengamos siempre la luz de la vida.

Que sepamos descubrir, Señor, cómo todas las criaturas están llenas de tus perfecciones,

—para que así, en todas ellas, sepamos contemplarte a ti.

No permitas, Señor, que hoy nos dejemos vencer por el mal,

—antes danos tu fuerza para que venzamos al mal a fuerza de bien.

Tú que, al ser bautizado en el Jordán, fuiste ungido con el Espíritu Santo,

—asístenos durante este día, para que actuemos movidos por este mismo Espíritu de santidad.

Se pueden añadir algunas intenciones libres.

Llena de santidad en este día que comienza,

—la vida de todos los sacerdotes.

Por Jesús nos llamamos y somos hijos de Dios; por ello, nos atrevemos a decir:

Padre nuestro,

 

Oración (*)

(*) Varía según domingo

“Ir a ANEXO”

 

CONCLUSIÓN

V.  El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.

R. Amén.

 

 

II Vísperas Domingo II

SALUDO INICIAL:

V. Dios mío, ven en mi auxilio.

R. Señor, date prisa en socorrerme.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

HIMNO

Nos dijeron de noche

que estabas muerto,

y la fe estuvo en vela

junto a tu cuerpo.

La noche entera

la pasamos queriendo

mover la piedra.

Con la vuelta del sol,

volverá a ver la tierra

la gloria del Señor.

No supieron contarlo

los centinelas:

nadie supo la hora

ni la manera.

Antes del día,

se cubrieron de gloria

tus cinco heridas.

Con la vuelta del sol,

volverá a ver la tierra

la gloria del Señor.

Si los cinco sentidos

buscan el sueño,

que la fe tenga el suyo

vivo y despierto.

La fe velando,

para verte de noche

resucitando.

Con la vuelta del sol,

volverá a ver la tierra

la gloria del Señor. Amén.

 

Otro HIMNO

¿Dónde está muerte, tu victoria?

¿Dónde está muerte, tu aguijón?

Todo es destello de su gloria,

clara luz, resurrección.

 

Fiesta es la lucha terminada,

vida es la muerte del Señor,

día la noche engalanada,

gloria eterna de su amor.

 

Fuente perenne de la vida,

luz siempre viva de su don,

Cristo es ya vida siempre unida

a toda vida en aflicción.

 

Cuando la noche se avecina,

noche del hombre y su ilusión,

Cristo es ya luz que lo ilumina,

sol de su vida y corazón.

 

Demos al Padre la alabanza,

por Jesucristo, Hijo y Señor,

denos su Espíritu esperanza

viva y eterna de su amor. Amén.

 

SALMODIA

Antífona 1

Domingo II de Adviento: Mirad: viene el Señor con gran poder sobre las nubes del cielo. Aleluya.

Domingo II después de Navidad: Nos ilumina el día la nueva redención, del cumplimiento de las antiguas promesas, del anuncio de la felicidad eterna.

Domingo II de Cuaresma: Extenderá el Señor el poder de tu cetro,  entre esplendores sagrados.

Domingo de Ramos: Herido y humillado, la diestra de Dios lo exaltó.

Domingo VI de Pascua: Dios resucitó a Cristo de entre los muertos y lo sentó a su derecha en el cielo. Aleluya.

Tiempo ordinario: Cristo sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec. Aleluya.

Salmo  109

EL MESÍAS, REY Y SACERDOTE

David, el pueblo de Dios, proclamamos al Mesías salvador, que sobrepasando la adversidad, será glorificado al colmo.

Cristo tiene que reinar hasta que Dios haga de sus enemigos estrado de sus pies. (1Co 15,25)

 

Oráculo del Señor a mi Señor:

  "siéntate a mi derecha,

  y haré de tus enemigos

  estrado de tus pies".

 

Desde Sión extenderá el Señor

  el poder de tu cetro:

  somete en la batalla a tus enemigos.

 

"Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,

  entre esplendores sagrados;

  yo mismo te engendré, como rocío,

  antes de la aurora".

 

El Señor lo ha jurado y no se arrepiente:

  "Tú eres sacerdote eterno,

  según el rito de Melquisedec".

 

El Señor a tu derecha, el día de su ira,

  quebrantará a los reyes.

 

En su camino beberá del torrente,

  por eso, levantará la cabeza.

 

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 
Antífona 1

Domingo II de Adviento: Mirad: viene el Señor con gran poder sobre las nubes del cielo. Aleluya.

Domingo II después de Navidad: Nos ilumina el día la nueva redención, del cumplimiento de las antiguas promesas, del anuncio de la felicidad eterna.

Domingo II de Cuaresma: Extenderá el Señor el poder de tu cetro, entre esplendores sagrados.

Domingo de Ramos: Herido y humillado, la diestra de Dios lo exaltó.

Domingo VI de Pascua: Dios resucitó a Cristo de entre los muertos y lo sentó a su derecha en el cielo. Aleluya.

Tiempo ordinario: Cristo sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec. Aleluya.

Antífona 2

Domingo II de Adviento: Aparecerá el Señor y no faltará: si tarda, no dejéis de esperarlo, pues llegará y no tardará. Aleluya.

Domingo II después de Navidad: Enseñó el Señor su gracia y su lealtad.

Domingo II de Cuaresma: Adoramos a un solo Dios, que hizo el cielo y la tierra.

Domingo de Ramos: La sangre de Cristo nos ha purificado, llevándonos al culto del Dios vivo.

Domingo  VI de  Pascua: Abandonasteis los ídolos y os volvisteis al Dios vivo. Aleluya.

Tiempo ordinario: Nuestro Dios está en el cielo, y lo que quiere lo hace. Aleluya.

Salmo 113  B    HIMNO AL DIOS VERDADERO

Habiendo experimentado maravillosamente la mano favorable de Dios, sobre los que son de El, nos proponemos permanecer siempre bajo su amparo. 

 Abandonando los ídolos, os volvisteis a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero. (1Ts 1,9)

 

No a nosotros, Señor, no a nosotros,

sino a tu nombre da la gloria;

por tu bondad, por tu lealtad;

¿por que han de decir las naciones:

“dónde está su Dios?”

 

Nuestro Dios está en el cielo,

lo que quiere lo hace.

Sus ídolos, en cambio, son plata y oro,

hechuras de manos humanas:

 

Tienen boca, y no hablan;

tienen ojos, y no ven;

tienen orejas, y no oyen;

tienen nariz, y no huelen;

 

Tienen manos, y no tocan;

tienen pies, y no andan;

no tiene voz su garganta:

que sean igual los que los hacen,

cuantos confían en ellos.

 

Israel confía en el Señor:

Él es su auxilio y su escudo.

La casa de Aarón confía en el Señor:

Él es su auxilio y su escudo.

Los fieles del Señor confían en el Señor:

Él es su auxilio y su escudo.

 

Que el Señor se acuerde de nosotros y nos bendiga,

Bendiga a la casa de Israel,

bendiga a la casa de Aarón,

bendiga a los fieles del Señor,

pequeños y grandes.

 

Que el Señor os acreciente,

a vosotros y a vuestros hijos;

benditos seáis del Señor,

que hizo el cielo y la tierra.

El cielo pertenece al Señor,

la tierra se la ha dado a los hombres.

 

Los muertos ya no alaban al Señor,

ni los que bajan al silencio.

Nosotros, si, bendeciremos al Señor

ahora y por siempre.

 

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 2

Domingo II de Adviento: Aparecerá el Señor y no faltará: si tarda, no dejéis de esperarlo, pues llegará y no tardará. Aleluya.

Domingo II después de Navidad: Enseñó el Señor su gracia y su lealtad.

Domingo II de Cuaresma: Adoramos a un solo Dios, que hizo el cielo y la tierra.

Domingo de Ramos: La sangre de Cristo nos ha purificado, llevándonos al culto del Dios vivo.

Domingo  VI de  Pascua: Abandonasteis los ídolos y os volvisteis al Dios vivo. Aleluya.

Tiempo ordinario: Nuestro Dios está en el cielo, y lo que quiere lo hace. Aleluya.

Antífona 3

Domingo II de Adviento:  El Señor es nuestro legislador, el Señor es nuestro rey:  Él vendrá y nos salvará.

Domingo II  después de  Navidad:  El Señor, el Rey de  reyes, ha nacido por nosotros  en la tierra:  mirad, ha llegado ya la salvación del mundo y la redención de los hombres. Aleluya.

Domingo  VI de  Pascua:  Aleluya. La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios. Aleluya.

Tiempo ordinario: Alabad al Señor sus siervos todos, pequeños y grandes. Aleluya.

Cántico: Cf. Ap 19,1-2.5-7

Las bodas del Cordero

 

Aleluya.

La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios,

porque sus juicios son verdaderos y justos.

R/. Aleluya.

Aleluya.

Alabad al Señor, sus siervos todos,

los que le teméis, pequeños y grandes.

R/. Aleluya.

Aleluya.

Porque reina el Señor, nuestro Dios, dueño de todo,

alegrémonos y gocemos y démosle gracias.

R/. Aleluya.

Aleluya.

Llegó la boda del Cordero,

su esposa se ha embellecido.

R/. Aleluya.

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Antífona 3

Domingo II de Adviento:  El Señor es nuestro legislador, el Señor es nuestro rey:  Él vendrá y nos salvará.

Domingo II  después de  Navidad:  El Señor, el Rey de  reyes, ha nacido por nosotros  en la tierra:  mirad, ha llegado ya la salvación del mundo y la redención de los hombres. Aleluya.

Domingo  VI de  Pascua:  Aleluya. La salvación y la gloria y el poder son de nuestro Dios. Aleluya.

Tiempo ordinario: Alabad al Señor sus siervos todos, pequeños y grandes. Aleluya.


 
(Antífona 3 y cántico para tiempo de Cuaresma)

Antífona 3 Cuaresma

Domingo II de Cuaresma: Dios no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros.

Domingo de Ramos:  Cargado con nuestros pecados subió al leño, para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia.

 

Cántico 1Pe 2,21b-24 PASIÓN VOLUNTARIA DE CRISTO SIERVO DE DIOS

Cristo es el justo castigado, que nos señala el camino de la vida y la salvación.

 

Cristo padeció por nosotros,

dejándonos un ejemplo

para que sigamos sus huellas.

 

Él no cometió pecado

ni encontraron engaño en su boca;

cuando le insultaban,

no devolvía el insulto;

en su pasión no profería amenazas;

al contrario,

se ponía en manos del que juzga justamente.

 

Cargado con nuestros pecados, subió al leño,

para que, muertos al pecado,

vivamos para la justicia.

Sus heridas nos han curado.

 

V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.

R. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

 

Antífona 3 Cuaresma

Domingo II de Cuaresma: Dios no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros.

Domingo de Ramos: Cargado con nuestros pecados subió al leño, para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia.


Tiempo ordinario

LECTURA BREVE    ( 2° TS. 2,13-14 )

Debemos dar continuas gracias a Dios por vosotros, hermanos amados por el Señor, porque Dios os escogió como primicias para salvaros, consagrándoos con el Espíritu y dándoos fe en la verdad. Por eso os llamó por medio del Evangelio que predicamos, para que sea vuestra la gloria de nuestro Señor Jesucristo.

RESPONSORIO BREVE

V/. Nuestro Señor es grande y poderoso.

R/. Nuestro Señor es grande y poderoso.

V/. Su sabiduría no tiene medida.

R/. Es grande y poderoso.

V/. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.

R/. Nuestro Señor es grande y poderoso.

CÁNTICO EVANGÉLICO

 

Ant. II Vísperas Domingo _: (*) 

 

(*) Varía según domingo y ciclo litúrgico

“Ir a ANEXO”

 

Magníficat        Lc 1, 46-55

Alegría del alma en el Señor

Repetir antífona

 

PRECES

Demos gloria y honra a Cristo, que puede salvar definitivamente a los que, por medio de Él, se acercan a Dios, porque vive siempre para interceder a favor nuestro, y digámosle con plena confianza:

Acuérdate de tu pueblo, Señor.

 

Señor Jesús, Sol de justicia que ilumina nuestras vidas, al llegar al umbral de la noche, te pedimos por todos los hombres;

—que todos lleguen a gozar eternamente de tu luz, que no conoce el ocaso.

Guarda, Señor, la alianza sellada con tu sangre,

—y santifica a tu Iglesia, para que sea siempre inmaculada y santa.

Acuérdate de esta comunidad aquí reunida,

—y que tú elegiste como morada de tu gloria.

Que los que están en camino tengan un viaje feliz

—y regresen a sus hogares con salud y alegría.

Se pueden añadir algunas intenciones libres.

Conduce por las verdes cañadas de la santidad a nuestros sacerdotes,

—y hazlos descansar en fuentes tranquilas.

Acoge, Señor, las almas de los difuntos

—y concédeles tu perdón y la vida eterna.

Terminemos nuestras preces con la oración que nos enseñó el Señor:  Padre nuestro,

 

Oración (*)

(*) Varía según domingo

“Ir a ANEXO”

CONCLUSIÓN

V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.

R. Amén.




 faceb twitter

Ingresa

Recordarme

Liturgia Dominical

fe

Barcelona 2017

formacion-carismatica-2017

Aula de formación

logo-aula

Vidas ejemplares

Vidas-ejemplares-imagen

Juniorado Inter

 Comunicaciones

Salamanca-1-2017


Calendario Palautiano 2017

calendar

Idioma

Acción Pastoral

Pastoral-Argentina

taiwan-

cm-corea

rumania1

Thailandia

polonia-2015

Brasil1

Info Demarcaciones

INFO-DEM

Brasil 2017

Brasil-2017

Cátedra de Francisco Palau

CMS

logocms

CM Mártires

Presentación Canto a lo Divino

Foscarmis

solidaridad1-1

Video Cantayrac

Ciudad de Dios

ciudaddedios

El Carmelo de Cali

carmelo-cali

Contáctanos

 

email logo1Si deseas comunicarte con nosotras, escríbenos a carmisioneras@gmail.com tendremos el gusto de responder tus inquietudes.